
Entre el 21 y el 26 de septiembre registramos trece sismos en el enjambre del Tolima. El Servicio Geológico Colombiano reportó más de cuatrocientos en esa misma serie.
Ninguna de las dos cifras está mal. Miden cosas distintas.
Las redes internacionales no fueron hechas para Colombia
Hoy leemos el USGS de Estados Unidos y el EMSC europeo. Son redes globales, excelentes, y tienen un umbral: publican de forma fiable los sismos a partir de magnitud 4 o así, porque su trabajo es cubrir el planeta entero.
El SGC opera la Red Sismológica Nacional de Colombia, con estaciones dentro del país. Detecta sismos de magnitud 2 que las redes globales ni registran.
Eso deja fuera justo lo que sacude a un pueblo
El M3.5 a diez kilómetros de profundidad, debajo de un municipio, se siente. No sale en los catálogos internacionales.
En un enjambre eso significa que cerca del noventa y ocho por ciento de la actividad que afecta a esas poblaciones es invisible para cualquier sistema que no tenga el catálogo nacional.
Qué estamos haciendo
Radicamos un derecho de petición ante el SGC pidiendo acceso en formato procesable a la información que ya publican. El plazo legal venció sin respuesta.
Mientras tanto, Sismia avisa de lo que sí ve, y lo dice: cuando la fuente es internacional, el sismo pequeño que se sintió en tu municipio puede no aparecer.
