
«Agáchate, cúbrete, agárrate» sirve para los cuarenta segundos que dura un sismo. No dice nada sobre el quinto día de un enjambre.
Revisa la casa entre sismos, no después del último
En una serie no hay un «después». Lo que hay son pausas. Revisa en cada pausa: grietas nuevas, puertas que dejaron de cerrar, cosas altas que se movieron.
Si tu casa quedó con grietas nuevas, que la mire alguien antes de que pase el siguiente. En un enjambre no tienes semanas para decidirlo.
Duerme preparado
Zapatos y linterna al lado de la cama, y el camino a la salida despejado. En una serie, lo más probable es que el siguiente te agarre dormido.
No bajes la guardia por costumbre
Es el riesgo real de un enjambre: al décimo temblor la gente deja de reaccionar. El movimiento sigue siendo igual de capaz de tumbar un muro agrietado.
