
La sensación de que tiembla más es real, pero casi siempre tiene una explicación que no es sismológica: hay más sensores, más gente conectada y más sismos que se enteran unos a otros en cuestión de segundos.
El promedio mundial ronda los 130 sismos de magnitud 6 o más al año y unos 15 sobre 7. Las cifras de 2026 van dentro de ese rango. Eso no quiere decir que no haya que prepararse: quiere decir que la preparación no depende de si este año es peor.