
4.6
10 km
25 km al occidente de Roncesvalles, Tolima
VII
Desde el 21 de septiembre, el suroccidente del Tolima no ha parado de moverse. En nuestro catálogo quedaron registrados trece sismos entre Roncesvalles, Rioblanco y San Antonio, con el mayor en M4.6.
Trece pequeños no son uno grande
La energía no se suma. Trece sismos de M4 no equivalen a uno de M5, ni lo anuncian: cada punto de magnitud multiplica por más de treinta la energía liberada, así que la distancia entre un M4.6 y un M7.4 no es de tres puntos, es de varios órdenes.
Lo que sí cambia cuando lleva días
El riesgo se acumula aunque cada sismo sea pequeño. Una pared que ya se agrietó aguanta menos el siguiente. Por eso, en una serie, lo que importa no es el sismo de hoy sino el estado en que quedó la casa después de los anteriores.
Nadie puede decirte si viene uno más grande. Ni Sismia, ni el SGC, ni nadie: la sismología todavía no predice. Que lleves diez pequeños no significa que venga uno grande, ni que no venga.
Lo peligroso es acostumbrarse
Al quinto temblor la gente deja de agacharse. Ese es el momento de riesgo: el movimiento sigue siendo el mismo y la reacción ya no.
La mayoría de estos sismos ocurrió a diez kilómetros de profundidad. Un sismo somero de M4.4 se siente cerca del epicentro bastante más fuerte que uno profundo de la misma magnitud, y esa es la razón de que un enjambre así se note tanto en los municipios de encima aunque las cifras parezcan modestas.